Apunte #11

Redistribuir una vivienda: 5 preguntas esenciales | Casa Garza

Cómo redistribuir una vivienda para incorporar un dormitorio sin perder amplitud, luz, privacidad ni calidad en los espacios comunes.
Redistribuir una vivienda: salón de Vivienda Garza con mobiliario integrado y relación con la terraza.

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Redistribuir una vivienda para incorporar un cuarto dormitorio no es necesariamente una decisión localizada. En Vivienda Garza, una vivienda de aproximadamente 100 m², conseguir que cada hijo dispusiera de su propio espacio sin debilitar la vida común obligó a revisar conjuntamente la distribución, la cocina, el salón-comedor, las circulaciones, la privacidad, el almacenaje y la iluminación.

La posición del nuevo dormitorio estuvo clara desde el inicio. Lo que no podía resolverse de forma aislada era su relación con el resto de la vivienda. Limitarse a añadir un tabique habría resuelto el número de habitaciones, pero no necesariamente el equilibrio entre los espacios privados y compartidos.

La idea que ordenó el proyecto fue sencilla: no se trataba solo de incorporar un dormitorio, sino de reorganizar la vivienda para que autonomía y convivencia pudieran coexistir.

En Zavia, este tipo de decisiones se ordena y comprueba mediante el método Habitar en Positivo 6P, un marco conceptual que relaciona las necesidades de las personas con el propósito de la intervención, la percepción del espacio, el orden, los recursos y su viabilidad técnica.

Aplicado a este caso, permitió comprobar el nuevo dormitorio sin perder de vista sus efectos sobre el resto de la vivienda.

Incorporar un dormitorio obligó a revisar el conjunto

La vivienda tenía tres dormitorios y dos de los hijos compartían uno. La nueva distribución permitió obtener cuatro dormitorios de aproximadamente 8,30 m², 8 m², 11,60 m² y 8,30 m² útiles, sin contar los armarios. Todos disponen de ventana exterior.

Los planos y las mediciones permitieron comprobar la superficie útil, la geometría y los huecos de los dormitorios, y verificar que la nueva distribución cumplía las condiciones de habitabilidad aplicables al proyecto.1

Añadir un dormitorio no consiste únicamente en comprobar si cabe una cama. También importan la ventana, la circulación alrededor del mobiliario, el almacenaje y la relación con las estancias próximas.

Por eso la decisión tampoco podía valorarse únicamente desde el nuevo espacio privado. Era necesario comprobar cómo funcionarían después el salón, el comedor, la cocina y los recorridos cotidianos. Mi criterio es que este es el verdadero alcance de redistribuir una vivienda: no sumar habitaciones como piezas independientes, sino comprobar cómo se relacionan entre sí y qué necesita el conjunto para seguir funcionando

La cocina como pieza central de la zona común

Antes de la reforma, la cocina era una estancia cerrada situada junto al salón. Ambas se relacionaban con la misma terraza, pero funcionaban como piezas separadas.

Se estudió trasladar la cocina hacia la zona del baño compartido, pero esa alternativa la alejaba de la luz natural y del lavadero, exigía más cambios en las instalaciones y dificultaba el contacto visual con la zona de estar cuando el hijo menor requería supervisión.

Mantenerla en su posición permitía aprovechar mejor las condiciones existentes. El tabique que la separaba del salón no era estructural y podía eliminarse; el pilar debía conservarse e integrarse. Al situar el comedor al otro lado, la cocina quedó entre comedor y salón. Las tres funciones pasaron a formar una zona común continua y vinculada a la terraza.

– Una cocina abierta con filtro visual

Abrir la cocina no era una decisión evidente para toda la familia. Una de las personas prefería una cocina semicerrada o una solución que permitiera abrirla y cerrarla según el momento. A la vez, querían incorporar un desayunador.

Se valoraron carpinterías móviles, pero exigían espacio para desplazar o recoger las hojas, incorporar guías y resolver encuentros constructivos más complejos. También suponían un coste previsiblemente mayor.

La solución fue mantener la cocina abierta e incorporar sobre la isla un frente elevado que actúa como filtro visual. Su función es ocultar parcialmente la encimera desde el salón y el comedor sin separar los usos.

Este recurso no cierra la cocina, pero introduce una transición entre mostrarla completamente y aislarla mediante una carpintería.

En mi opinión, es más útil plantear esta decisión desde las necesidades que partir de categorías rígidas como «cocina abierta» o «cocina cerrada». Conviene preguntar qué necesita controlar la familia: el ruido, los olores, las vistas hacia la encimera o la relación entre actividades.

En Vivienda Garza, abrir la cocina tenía sentido porque ya concentraba buena parte de la vida cotidiana y su posición permitía organizar a su alrededor el salón, el comedor y la relación con la terraza. No se abrió por seguir una tendencia.

Tres vistas de la cocina abierta de Vivienda Garza, con isla, comedor, filtro visual y campana de techo.

Isla, placa y extracción: las comprobaciones que condicionaron el diseño

– La isla debía caber y funcionar

La isla debía alojar la placa de cocción, pero que una solución resulte atractiva en planta no significa que vaya a funcionar correctamente. Se dimensionó con mayor profundidad que un frente estándar para alojar la placa y resolver correctamente su relación con el frente elevado. También se comprobó su posición respecto a la encimera opuesta, la apertura del mobiliario y la circulación.

La placa de gas seleccionada mide 752 × 520 mm y requiere un hueco de encastre de 560 × 480–490 mm. Estas dimensiones confirman que el aparato cabe, pero la comprobación no termina ahí. El frente elevado se sitúa detrás de la zona de cocción. Por ello, fue necesario considerar también la posición de los quemadores y el espacio real que ocupan sartenes y cazuelas.

Este proyecto me confirmó que una medida habitual no debe convertirse en regla. Un aparato puede encajar y resultar incómodo por su relación con un elemento vertical o por el tamaño de los recipientes.

Recomiendo comprobar el equipo concreto, su encastre, las distancias indicadas por el fabricante, las conexiones, la limpieza y los elementos próximos antes de cerrar el diseño.

– La extracción depende del conjunto de la instalación

La extracción se resolvió con una campana de techo Novy Pureline Compact 6811 conectada al exterior. Según el fabricante, tiene un caudal máximo continuo de 581 m³/h, un modo intensivo de 650 m³/h y una distancia mínima de 650 mm sobre placas de gas. 2

Estos datos permiten conocer las prestaciones del equipo, pero el rendimiento real depende también del recorrido y de las condiciones del conducto de extracción. La ficha técnica de una campana, por sí sola, no permite valorar cómo funcionará dentro de una instalación concreta.

Cómo abrir el espacio sin perder privacidad ni orden

La reforma no eliminó por completo el pasillo longitudinal, pero modificó su relación con la zona de día. Esa apertura debía convivir con la necesidad de proteger parte de la zona privada.

Para conseguirlo, se incorporó una puerta corredera empotrada de vidrio translúcido. Abierta, la hoja desaparece dentro del tabique; cerrada, deja pasar parte de la luz sin ofrecer una visión directa.

La puerta permite separar específicamente el conjunto formado por el dormitorio principal, el dormitorio del hijo pequeño y el baño compartido. No independiza todos los dormitorios, sino una parte concreta de la zona privada.

La menor compartimentación también favorece que el aire se desplace con más facilidad al abrir la corredera de la terraza. He observado que, en esas condiciones, la brisa llega a buena parte de la vivienda, aunque se trata de una percepción de uso y no de una medición técnica de la ventilación.

Esa mayor apertura tenía también una consecuencia práctica: el orden debía resolverse con más intención. El almacenaje se integró en distintos puntos de la vivienda —cocina, isla, mueble de televisión, sofá, librerías y armarios destinados a ropa de casa— para que los objetos cotidianos tuvieran un lugar previsto sin interrumpir la continuidad visual.

La práctica me ha enseñado que la continuidad visual funciona mejor cuando el almacenaje y las tareas de servicio se resuelven al mismo tiempo que la distribución. De lo contrario, abrir el espacio puede aumentar también la exposición del desorden.

Composición de Vivienda Garza con estantería del salón, vista del comedor-cocina y escritorio del dormitorio.

Iluminación por capas para el uso nocturno

La relación con la terraza y la entrada de luz fueron cualidades que se decidió proteger. Sin embargo, una vivienda no puede proyectarse únicamente para las horas diurnas: cuando desaparece la luz natural, la iluminación artificial y la materialidad pasan a construir buena parte de la percepción del espacio.

En la zona de día se optó por una base material contenida: blanco en paredes, techos y mobiliario fijo, y madera en pavimento, baldas y encimeras. El color se reservó para el mobiliario móvil y algunos elementos concretos. Esta decisión ayudó a mantener continuidad entre los distintos usos y a evitar que compitieran visualmente entre sí, tanto de día como bajo iluminación artificial.

Sobre esa base, la iluminación se organizó en tres capas: general, para reconocer y recorrer el espacio; de tarea, para cocinar o trabajar sobre la encimera; y de acento, para destacar baldas, materiales y planos verticales. Los colgantes sobre la isla y la mesa ayudan también a identificar cada zona sin necesidad de separarla físicamente.

Se utilizaron 2.700 K en las zonas de estancia y 3.000 K en los baños y en la iluminación de trabajo del fregadero. Los encendidos independientes permiten crear diferentes escenarios nocturnos, aunque solo la iluminación integrada en las baldas del salón permite regular la intensidad.

Uno de los errores que observo con frecuencia es pensar únicamente en dónde colocar puntos de luz. Antes conviene preguntarse qué se hará en cada lugar, a qué horas y qué luminarias deben funcionar juntas o por separado.

Las temperaturas más cálidas y la reducción de ciertos niveles pueden contribuir a un ambiente nocturno más contenido, pero esta instalación no debe denominarse «iluminación circadiana». También intervienen la intensidad que llega al ojo, el espectro, el momento y la duración de la exposición. Aquí podemos hablar de iluminación cálida organizada por escenarios, no de resultados circadianos comprobados. 3

Cinco preguntas esenciales antes de redistribuir una vivienda

El aprendizaje de Vivienda Garza no está en repetir sus soluciones, sino en las preguntas que permitieron ordenar las decisiones.

Antes de redistribuir una vivienda, propongo responder cinco preguntas:

1. ¿Qué cambio de vida está provocando la reforma? En este caso, que cada hijo necesitaba su propio dormitorio.

2. ¿Qué cualidades deberían protegerse? La luz, la relación con la terraza y un espacio común que favoreciera la convivencia, no solo suficiente en tamaño, sino inevitablemente compartido.

3. ¿Cómo afecta la nueva necesidad al resto de la vivienda? Incorporar el dormitorio obligaba a revisar la organización de la zona de día y las circulaciones.

4. ¿Qué decisión puede resolver varias necesidades a la vez? Mantener y abrir la cocina permitió relacionar los usos comunes, limitar cambios en las instalaciones e incorporar el desayunador.

5. ¿Qué comprobaciones pueden modificar la propuesta? Estructura, normativa aplicable, instalaciones, dimensiones, aparatos, circulación, extracción, almacenaje, privacidad, iluminación y recursos necesarios.

Estas preguntas llevan Habitar en Positivo a la práctica. En Zavia sirven para relacionar la vida cotidiana con las condiciones del inmueble y distinguir las decisiones principales de las secundarias.

Cuando varias necesidades son interdependientes, resolverlas por separado suele trasladar el problema de una estancia a otra.

Qué permite concluir Vivienda Garza – y qué no

Vivienda Garza muestra una forma de razonar, no una distribución para copiar. Después de la reforma, la familia describió mayor orden, amplitud y luminosidad, y más facilidad para compartir actividades.

No puede concluirse que las dimensiones adoptadas en la isla sirvan para cualquier vivienda, que la brisa percibida acredite una mejora de la calidad del aire o que las temperaturas de color produzcan efectos circadianos.

Son decisiones vinculadas a este caso concreto, condicionadas por las características del espacio, la estructura, las instalaciones y la forma de habitarlo.

El método Habitar en Positivo ordena y comprueba decisiones, pero no garantiza resultados ni elimina los condicionantes del proyecto. La estructura, las instalaciones, las dimensiones, los aparatos y la manera de vivir son los «huesos» de una vivienda. Una buena decisión no los ignora: los reconoce y encuentra una respuesta proporcionada. Por otro lado, el diseño, la supervisión y la gestión de permisos formaron parte del alcance particular de este encargo. No son componentes automáticos de todos los proyectos de reforma e interiorismo ni deben confundirse con una dirección facultativa, salvo que esta se contrate expresamente.

Collage de Vivienda Garza que resume atmósfera, materialidad, iluminación y detalles

Cuándo conviene definir la reforma en conjunto

Vivienda Garza comenzó con una petición concreta, pero exigió coordinar distribución, cocina, baños, almacenaje, iluminación, instalaciones y privacidad. La claridad consistió en establecer qué debía resolverse primero y cómo afectaba cada decisión al resto.

Cuando se necesita redistribuir una vivienda y existen varias necesidades interdependientes, conviene definir el conjunto antes de pedir presupuestos y comenzar la obra.

Si todavía estás en esa fase previa, puede ayudarte revisar también qué definir antes de pedir presupuestos para reformar una vivienda.

Si tu vivienda necesita redistribución, intervención en cocina o baños, instalaciones y elementos fijos coordinados, en Zavia podemos estudiar el caso mediante un Proyecto de reforma e interiorismo y convertir esas necesidades en una propuesta clara y documentada.


  1. Generalitat Valenciana. Orden de 7 de diciembre de 2009 por la que se aprueban las condiciones de diseño y calidad en desarrollo del Decreto 151/2009 (DC-09) ↩︎
  2. Novy. Novy Pureline Compact 6811: especificaciones técnicas, condiciones de instalación y manuales ↩︎
  3. Commission Internationale de l’Éclairage. (2024). CIE PS 001:2024. Position Statement on Integrative Lighting: Recommending Proper Light at the Proper Time, 3.ª edición. Enlace ↩︎

AUTORA

Erika Zaputovich

arquitecta colegiada y directora creativa de Zavia Arquitectura
Tres vistas de la cocina abierta de Vivienda Garza, con isla, comedor, filtro visual y campana de techo.

Proyecto de reforma e interiorismo

Cuando una nueva necesidad afecta a la distribución, la cocina, las instalaciones o los espacios comunes, desarrollamos el proyecto como un conjunto para convertir esas decisiones en una propuesta clara y documentada.
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